Aviso

Las entradas de este blog que no fueran relatos han sido movidas a mi otro blog. Fantasmas de Plutón queda entonces sólo como blog para la creación literaria.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Local del diablo v1.

Basado en una idea original de Adrián Gómez.

(Él se encuentra tumbado en la carretera mirando al cielo con la camiseta rota. Hay cristales por el suelo. El plano nos muestra un accidente. Se ve el cielo con las nubes pasando muy rápido mientras el protagonista dice lo siguiente en voz en off)

ÉL
¿Conoces esa sensación? ¿La de haber desperdiciado tu vida y demasiado tarde haberte dado cuenta de su valor? Nunca he sido religioso. Tampoco me he planteado qué hay más allá. Siempre pensé que habría tiempo de todo. Pero hoy estás aquí y mañana... ese Dios al que nunca te has preocupado por conocer quizá lo sepa. Es entonces cuando te das cuenta de que deseas vivir, quieres vivir con todas tus fuerzas y entonces, sólo entonces, te das cuenta de que ya no te quedan fuerzas para vivir. Lo único que sé en este momento, es que la vida no regala segundas oportunidades, al menos, sin pedir nada a cambio… (Fundido en negro)
LOCAL
El local del diablo
(Se acerca hacia la puerta del local. A cada lado de ella hay dos guardas trajeados y con gafas de sol que no se mueven cuando abre la puerta. Él pasa dentro. Un guardia le cierra el paso, le indica que espere. Observa el local. Ve al camarero mirándole fijamente, con sorna,  y limpiando un vaso mientras sonrie. Hay un chico sentado en una silla mientras una chica se le acerca y le muerde el cuello; un grupo de personas sentadas alrededor de una mesa con chupitos de vodka negro juegan a cartas desapasionadamente y sin reparar en él. En una mesa, al fondo hay un hombre hablando con otro. El primer hombre parece estar pidiendo algo, parece nervioso. El segundo hombre va vestido impecablemente con un traje negro. Está escuchando sin demasiado interés a lo que dice el primero, de vez en cuando lo mira, de reojo sin prestar atención a lo que el otro dice. Al final asiente y con un gesto de la mano indica a un guarda que se lleve al hombre que le tiende la mano y se queda con ella en el aire. Acompañan al hombre a la puerta, cuando pasa cerca de él lo mira a los ojos, tiene una mirada nerviosa, del que cree que ha ganado pero no sabe por cuanto tiempo)

     DIABLO
- No le prestes atención por favor. Hay gente que se empeña en seguir pidiendo hasta que ya no puede dar nada a cambio.

     ÉL
- No entiendo...

     DIABLO
- No tiene importancia. ¿Sabes?, me han hablado mucho de ti.

     ÉL
- Lamento no poder decir lo mismo… No sé dónde estoy o, no se ofenda, ni quien es usted... ¡Casi no recuerdo quien soy yo!

     DIABLO
- Pero por favor ¡siéntate! ¿Donde están mis modales? ¿Quieres tomar algo?

     ÉL  
- Creo que no, gracias.

     DIABLO  
- ¡Vamos! No seas así. ¿Qué quieres? ¿Whisky, Ron, Cerveza…? No me insultes pidiendo un vaso de agua. (Rie, es una risa profunda, corta).
(Él sonríe nervioso.)

     ÉL  
- No es...

     DIABLO
- Insisto, por favor.
(El DIABLO hace un chasquido con los dedos)
(Primer Plano del Chasquido.)

     DIABLO  
- ¿Sabes? me recuerdas mucho a tu amigo, el que se acaba de ir, ¿no le recuerdas?

          ÉL
- Para serle sincero ni siquiera logro recordar por que estoy aquí.

     DIABLO
- Jajajaja (ahora la risa en más abierta y alta), a él le ocurrió algo parecido la primera vez que vino a verme, aunque... no tardó en recordar perfectamente, qué era lo que quería, y a cambio de qué lo quería...  Pero supongo que no le bastó, y volvió. ¿Por que no? ¿Verdad? Si la primera vez salió bien ¿Por qué no repetir? Después de todo, el ser humano tiende a obsesionarse. ¿No es así?

     ÉL
- Supongo que sí…

(De repente aparece una chica con una bandeja. Le da una cerveza al protagonista. Se da cuenta de que la marca de la cerveza es Satán.)

     DIABLO
- Mi marca de cerveza favorita. ¿A ti te gusta?

(La chica con la bandeja pone un vaso de Whisky con hielo delante del DIABLO.)

     DIABLO
(Girando la cabeza hacia la chica)
- Gracias, preciosa. Puedes irte. (Se vuelve otra vez hacia él) Una buena chica. ¿Sabes? Era una de mis mejores clientes y ahora trabaja para mí. En cierto modo la estoy protegiendo, (baja el tono de voz, como haciendo una confidencia) si no fuera por mí todos los que están aquí se la estarían follando, sin parar, toda la eternidad, y no delicadamente, ya me entiendes… Ni siquiera una viciosa como ella aguantaría. Pero, como todos, al final no tendrá nada con lo que pagar y ya sólo le quedará la eternidad... Bueno te gusta ¿o no?

     ÉL
- Por supuesto… Parece una modelo.

     DIABLO
(Cambiando la cara a enfadado)
- Me refería a la cerveza…

     ÉL
- Eeeh… Sí, claro… Me encanta. Esta muy fría. Como me gusta…

     DIABLO
- Ya. Lo sé. Sé bastantes cosas sobre ti aunque no lo parezca. Pero no sé por qué me da, que tú no sabes mucho sobre mí. ¿Me equivoco?

     ÉL
- Un momento. (Interrumpe él.)
(El DIABLO le mira con una sonrisa.)
- Creo que ya se por que he venido aquí.
     
(Todas las personas del bar se giran de repente y le miran fijamente.)

     ÉL
- He venido a pedirle algo.

(Todas las personas del bar dejan de mirarle fijamente y el DIABLO amplía su sonrisa. Todos vuelven a lo suyo)

          DIABLO
- Claro, es evidente, todos venís aquí a hacer lo mismo, todos queréis algo que no tenéis o si lo poseéis sencillamente queréis más. Pero no os culpo, yo mismo tuve todo lo que puedas imaginar y lo cambie por intentar conseguir un poco más... Dime, ¿qué quieres?

     ÉL
- Quiero volver.

     DIABLO
- Mmmmmh, eso no es difícil, pero es caro... Te propongo otra solución. Te quedas aquí, aprendes el oficio y vuelves sin cuerpo pero con alma, o con cuerpo pero sin alma, ya veríamos. ¿Qué te parece?

     ÉL
- Lo siento, quiero volver. Luego ya tendrá mi alma...

     DIABLO
- ¿Luego?, ¿luego dices? (empieza a gritar airado) ¡ya tengo tu alma! ¡Sólo por haber venido tu alma ya está condenada! Sólo nos queda acordar las condiciones del resto de la eternidad. (El DIABLO se echa hacia atrás y se apoya en la silla. Extiende las manos sobre la mesa) Vale, eres nuevo y no sabes cómo va esto. (Se mesa la barba) Como te he dicho resucitar a un mono es fácil pero caro. Por el mismo precio te puedo dar mucho más, una vez te hago volver puedo hacerlo como la persona que siempre quisiste... (Baja el tono de voz) Pero te ofrezco mucho más, te ofrezco subir un peldaño en la evolución. Dejar de ser un simple mortal muerto y entrar en mi corte. Servirme y ser cada vez más poderoso...

     ÉL
- No, mira, lo siento... Pero es que no quiero nada más que volver... Lo siento, de verdad, no me interesa...

     DIABLO
- ¡¡¿Cómo que no?!! (Grita) ¡Te hago la mejor oferta de tu miserable vida y me desprecias! ¿Sabes cuantos me han rechazado? ¡NADIE! ¿Sabes cuantos me han suplicado lo que te ofrezco?

     ÉL
- Estoy seguro de que es muy tentador pero yo sólo...

     DIABLO
- Tú sólo qué, no quieres nada, no tienes deseos, no quieres dinero, no quieres poder, ¿¿¿no quieres follar???

     ÉL
- Sí claro, pero ahora... yo necesito... es que...

     DIABLO
(Aparece a su lado)
- ¡DIME QUÉ COÑO QUIERES! (Tiene la cara pegada a la oreja del ÉL)

     ÉL
- ¡NO QUIERO SER UN PUTO DEMONIO!

(El DIABLO vuelve a estar en su sitio, visiblemente más relajado)
     ÉL
(Con un hilo de voz)
- Al menos por ahora.

     DIABLO
(Más comprensivo)
- Dime qué quieres hijo.

          ÉL
- Tengo algo que acabar, no recuerdo qué, pero siento que debo volver, sólo eso, volver. No quiero nada más...

     DIABLO
- Y piensas darme tu alma a cambio, ¿no?

          ÉL
(Muestra tensión, indecisión)
- No.

     DIABLO
(Mostrando hastío)
- Hasta ahora me parecías gracioso, pero si crees que aquí hay algo gratis, me parece que mereces más que nadie quedarte aquí...

     ÉL
(Con timidez, sin levantar la vista)
- Mi alma no. Te daré la vida de otro. (Levanta la vista, el DIABLO lo mira genuinamente interesado) Te daré la vida de mi amigo

     DIABLO
- JAJAJAJA (Es la primera risa franca que tiene, parece genuinamente divertido. Se relaja y cambia la cara hacia la pura maldad) ¿Sabes qué es lo que le pasa a los que me quieren tomar el pelo? Tú no puedes darme la vida de tu amigo, ni siquiera le pertenece ya a él...

     ÉL
- Es mia desde hace tiempo... Teníamos quince años, me pidió un condón una noche, quería tirarse a una veranente que había conocido. Le dí el que llevaba... me dijo que me debía la vida... desde entonces siempre le he tenido que hacer favores, prestarle dinero, cosas... Nunca me las ha devuelto, ni me lo ha agradecido... Siempre me dice que me debe la vida... Hoy mismo lo llevaba a una fiesta a la que no me han invitado porque se quiere follar a una rubia de su trabajo y tenía que servirle yo de excusa para su mujer... estoy harto. He muerto por su puta polla, y ahora me lo quiero cobrar...

     DIABLO
(Sinceramente interesado y divertido. Sonrie)
- Resentimiento, uno de mis favoritos, la venganza es inherente a tu especie. Y la lascivia de tu amigo es legendaria... ni te imaginas la de coños que le he dado... Y resulta que no tenía con qué pagar... Jajajaja (Le mira) Tienes huevos. Y eres listo. De acuerdo, tu vida por la de tu amigo... Sellemos el acuerdo. (Le tiende la mano que él estrecha) Supongo que nos volveremos a ver... tarde o temprano. (Hace un ademán y aparece un guardia al lado de él que se levanta y se dirige a la puerta. A mitad de camino el DIABLO le habla y se para)

     DIABLO
- No te has bebido la cerveza

     ÉL
- No tenia sed. (Sigue andando y deja al DIABLO que abre un periódico mientras aún se ríe.)

FINAL
(Se oye de fondo pitidos del controlador cardiaco.)

ATS1
- Creo que responde.
ATS2
- ¡No! ¡Vuelve a caer!
     ATS1
- Apartaos ¡Descarga! Vuelve a latir, deprisa, preparad la camilla.

Él se despierta de un golpe con un suspiro fuerte. Sigue tumbado en el suelo. Gira la cabeza lentamente. Ve a su ammigo tumbado en el suelo. Un ATS lo tapa con una manta y se lo llevan. El Protagonista vuelve a mirar hacia arriba)

     ÉL (Voz en off)
- ¿Conoces esa sensación? La de haber desperdiciado tu vida y demasiado tarde haberte dado cuenta de su valor. Haber perdido el tiempo intentando agradar, sirviendo a los demás... siendo un buen hijo, amigo, compañero, esposo... Hasta hora nunca me había fijado en los pequeños detalles. En esos momentos que nos hacen felices, que nos hacen ser quien somos. ¿No es lógico que deseemos un poco más? ¿No es humano que pongamos precio a nuestra vida? Creo que ha llegado la hora de cambiar algunas cosas. De todos modos lo único que aún es seguro, es que la vida no regala segundas oportunidades... Al menos... Sin pedir nada a cambio.
Segunda oportunidad

No hay comentarios:

Publicar un comentario